CÁNCER DE VEJIGA
El cáncer de vejiga afecta a la vejiga, el órgano en forma de saco ubicado en la pelvis que almacena la orina antes de ser expulsada del cuerpo. Este tipo de cáncer puede desarrollarse cuando las células de la vejiga comienzan a crecer de manera anormal, formando tumores malignos. Es uno de los tipos más comunes de cáncer del tracto urinario y puede afectar a personas de todas las edades, aunque es más común en adultos mayores.
"El cáncer de vejiga es más frecuente en hombres y fumadores."
Cáncer de vejiga: Causas
Existen varios factores de riesgo y causas subyacentes que pueden contribuir a la aparición de cáncer de vejiga. De entre ellos, el más importante es el tabaquismo. Fumar cigarrillos expone al cuerpo a productos químicos que pueden dañar el revestimiento de la vejiga.
Otro factor importante es la exposición laboral a productos químicos como arsénico y tintes para el cabello también puede aumentar el riesgo. Además, la edad influye, siendo más común en adultos mayores. Los hombres tienen un mayor riesgo que las mujeres, y las personas blancas tienen mayor predisposición. Los antecedentes familiares y las infecciones crónicas de la vejiga, como la esquistosomiasis, también pueden ser factores de riesgo.
Cáncer de vejiga: Síntomas
Los síntomas más frecuentes del cáncer de vejiga incluyen la presencia de sangre en la orina, conocida como hematuria, que puede variar en color entre rosado, rojo o marrón. Además, los pacientes pueden experimentar dolor o sensación de ardor al orinar, similar a los síntomas de una infección del tracto urinario. La necesidad urgente y frecuente de orinar, incluso cuando la vejiga no está llena, también es común. Algunos pacientes reportan molestias o presión en la parte baja del abdomen durante la micción.
La pérdida de peso inexplicable y la fatiga crónica también pueden ser síntomas de cáncer de vejiga avanzado. Es importante destacar que estos síntomas pueden ser causados por otras afecciones, por lo que es crucial buscar atención médica para un diagnóstico adecuado.
«Se estima que del 50% al 60% de los casos de cáncer de vejiga están relacionados con el tabaco. «
El tabaco es el factor de riesgo más relevante. Los productos químicos presentes en el tabaco son absorbidos por el cuerpo y excretados en la orina, dañando el revestimiento de la vejiga y aumentando el riesgo de desarrollar la enfermedad.
Cáncer de vejiga: Diagnóstico
El diagnóstico temprano del cáncer de vejiga es crucial para un tratamiento efectivo. Los métodos de diagnóstico pueden incluir diferentes tipos de pruebas de imagen. La principal de ellas es la cistoscopia, una prueba en la que se inserta un tubo delgado con una cámara en la vejiga a través de la uretra. Puede ayudar a visualizar cualquier anomalía en el revestimiento de la vejiga.
Otras pruebas de imagen como la tomografía computarizada (TC) o la resonancia magnética (RM) también pueden ser útiles para determinar el tamaño y la ubicación del tumor.
Complementariamente se solicita un estudio especial de orina que se denomina citología de orina. Con esta prueba se puede detectar la presencia de células cancerosas o sangre en la orina.
Tratamiento para el Cáncer de Vejiga
El tratamiento del cáncer de vejiga depende de varios factores, incluido el tamaño y la etapa del tumor, la salud general del paciente y sus preferencias personales. Para poder abordarlo, lo primordial es diferenciar si invade el músculo de la vejiga o no.
Resección Transuretral de Vejiga (RTU)
Es un procedimiento quirúrgico en el que se extirpa el tumor y una pequeña porción del tejido circundante. Requiere al menos una noche de ingreso hospitalario. Es el tratamiento de elección para el cáncer de vejiga no músculo-invasivo, es decir en el que las células cancerosas se limitan al revestimiento interno de la vejiga y no han invadido la capa muscular de la vejiga.

Cistectomía Radical
La cistectomía implica la extirpación total de la vejiga. Se aplica cuando el cáncer ha crecido e invade el músculo de la vejiga. La cistectomía obliga a incluir a la próstata y ganglios linfáticos adyacentes. Para que la orina pueda seguir saliendo al exterior, se necesita de una reconstrucción quirúrgica. Las alternativas incluyen la creación de una neovejiga utilizando una porción del intestino o la derivación de la orina hacia un estoma cutáneo en la pared abdominal.

Tratamiento intravesical
La inmunoterapia intravesical consiste en administrar una solución de bacilo de Calmette-Guérin (BCG) o de Mitomicina C directamente en la vejiga para ayudar a prevenir la recurrencia del cáncer estimulando el sistema inmunológico para que ataque las células cancerosas. Se administra en algunos pacientes con cáncer de vejiga no músculo-invasivo.

PREGUNTAS FRECUENTES
Para reducir el riesgo de desarrollar cáncer de vejiga, es importante adoptar hábitos de vida saludables. Dejar de fumar es fundamental, ya que el tabaquismo es el factor de riesgo más importante. Además, evita la exposición a productos químicos nocivos en el trabajo y en el hogar. Mantener una dieta equilibrada rica en frutas y verduras, mantener un peso saludable y practicar ejercicio regularmente también pueden ayudar a reducir el riesgo. Además, beber suficiente agua para mantener la vejiga saludable y evitar la retención urinaria prolongada puede ser beneficioso.
Sí, la influencia genética juega un papel primordial en el cáncer de vejiga. Se han identificado ciertos genes asociados con un mayor riesgo de desarrollar cáncer de vejiga, a día de hoy contamos con test genéticos que permiten estudiar estos genes y estimar la probabilidad de sufrir este tipo de cáncer. Los estudios sugieren que la combinación de factores genéticos y ambientales, como el tabaquismo o la exposición a productos químicos, contribuyen al desarrollo del cáncer de vejiga.
La cirugía por laparoscopia o robot ofrece ventajas sobre la cirugía abierta, incluyendo incisiones más pequeñas, menos pérdida de sangre, menor dolor postoperatorio, recuperación más rápida, estancia hospitalaria más corta y menor riesgo de complicaciones como infecciones y hernias. Además, permite una mejor visualización del área quirúrgica y una precisión más alta en la manipulación de tejidos, lo que puede llevar a mejores resultados estéticos y funcionales. No existen grandes diferencias entre la laparoscópica y la robótica.
No existe una derivación urinaria «mejor», ya que la elección depende de la situación y preferencias del paciente. Las opciones incluyen la neovejiga ortotópica, que utiliza una porción del intestino para crear una nueva vejiga, o la derivación a un estoma cutáneo en la pared abdominal. La elección se basa en factores como la función intestinal, la salud general del paciente y la preferencia del mismo. Cada opción tiene sus propias ventajas y desventajas, y es importante contar con un equipo médico con experiencia para determinar la mejor opción.