Ondas de Choque: urología en Palma de Mallorca.
Ondas de choque en urología: un tratamiento innovador para la disfunción eréctil
La disfunción eréctil, independientemente de la edad, tiene como causa más frecuente el daño vascular a nivel de los vasos sanguíneos del pene. Esto se produce como consecuencia de enfermedades crónicas, como la diabetes y la hipertensión, que pueden llegar a obstruir la circulación sanguínea.
Lo habitual es iniciar un tratamiento oral para la disfunción eréctil pero éstos tienen inconvenientes importantes como la necesidad de prever cuándo se va a mantener una relación sexual o los efectos secundarios que producen. Además, pueden producir interacciones con otras enfermedades o fármacos.
El tratamiento con ondas de choque (ESWT), en cambio, se centra en el enfoque causal. Es decir, la ESWT estimula el flujo sanguíneo en el pene, lo que puede conducir a una mejora de la función eréctil: los estudios muestran que, en caso de disfunción eréctil vascular, el tratamiento con ondas de choque promueve el aumento del flujo sanguíneo y la formación de nuevos vasos sanguíneos así como la reparación de los dañados.



Ondas de choque: ¿Cada cuánto tiempo se aplican?
La terapia habitual suele ser de entre 5 y 6 sesiones pero siempre dependerá de la indicación del especialista. La periodicidad (semanal o quincenal) depende de cada paciente y de la indicación. En cada sesión, se aplican ondas por el cuerpo peneano y por las ingles. Todo el proceso es absolutamente indoloro y no hay complicaciones ni efectos adversos.
Urología: Ondas de choque y disfunción eréctil
En cuanto a la eficacia, los estudios han demostrado que entre el 60 y el 80% de los pacientes mejorarán de su disfunción eréctil tras el tratamiento. Los que responden a los fármacos orales ya no los necesitarán después de la aplicación de las ondas y tendrán relaciones sexuales satisfactorias. En cuanto a los pacientes que no responden a los fármacos, el 70-80% de ellos responderán a éstos tras la aplicación de las ondas de choque.
Además, estos efectos se mantienen a largo plazo, siempre y cuando el paciente controle los factores de riesgo vascular (por ejemplo, dejar de fumar, un buen control de la diabetes mellitus…).
Ondas de choque en Urología: ¿Para qué se utilizan?
ENFERMEDAD DE PEYRONIE
Dentro del campo de la andrología, el tratamiento con ondas de choque también es usado para la enfermedad de Peyronie. Consiguen destruir la fibrosis creada en los cuerpos cavernosos y poco a poco recuperar la elasticidad del tejido para reducir la incurvación peneana del paciente.
SÍNDROME DE DOLOR PÉLVICO CRÓNICO (PROSTATITIS ABACTERIANA)
Se trata de la difunción urinaria y pélvica con dolor suprabúbico, perianal, inguinal y/o prostático, con escasa respuesta a los tratamientos farmacológicos. En estos pacientes los estudios demuestran que las ondas de choque extracorpóreas inducen analgesia, reducción de la inflamación y regeneración tisular. El tratamiento de ondas se aplica desde el periné a la próstata y el suelo pélvico.
Esta terapia se basa en la aplicación de ondas acústicas de alta frecuencia para favorecer la curación y regeneración de los vasos sanguíneos dañados en la disfunción eréctil. Las ondas estimulan la formación de nuevas arterias y mejoran el flujo sanguíneo tras penetrar en el tejido eréctil. El número de sesiones y la frecuencia de tratamiento será individualizado.
El efecto aparece entre 3 y 5 semanas una vez finalizado el tratamiento. Los efectos obtenidos son duraderos y se prolongan en el tiempo. .A veces, hay que añadir fármacos vasodilatadores sobre todo en casos de disfunción eréctil severa.
El tratamiento es completamente indoloro. Se sienten pequeños calambres en la zona donde se está aplicando que son perfectamente tolerados. No requiere de la aplicación de anestesia local.
En el momento que se está aplicando puede aparecer un enrojecimiento cutáneo leve debido a la fricción con la piel. Desaparece al cabo de unos minutos tras finalizar la sesión.
Cada sesión suele durar entre 10 y 2o minutos. El número de sesiones es individualizado, depende de la enfermedad para la que se aplique las ondas así como de la severidad de la misma. Lo normal son entre 4 y 6 sesiones.
Su eficacia es en torno a un 80%, siempre que se ha valorado correctamente al paciente y se haya hecho una correcta indicación. Consigue mejorar la rigidez, dureza y consistencia de la erección; prolongar la duración de las erecciones y aumentar la satisfacción sexual del paciente y su pareja.
Es una opción de tratamiento ampliamente aceptada e indicada por organismos como la Sociedad Europea de Medicina Sexual o la Asociación Europea de Urología.