Tratamiento enfermedad Peyronie
¿Qué es la enfermedad de Peyronie?
La Enfermedad de Peyronie es un trastorno en el que aparece una curvatura en el pene. Además, suele venir acompañado de otros síntomas como dolor, acortamiento del pene o deformidades del mismo.
La placa que se observa en la enfermedad de Peyronie es benigna, no cancerosa y no es contagiosa ni está causada por ninguna enfermedad transmisible conocida.
Se calcula que la padece entre un 2 y un 9% de la población masculina, aunque se sabe que la prevalencia está aumentando. Suele aparecer en torno a los 40-60 años, aunque no es raro aparezca en otras edades, incluido pacientes jóvenes.
"La enfermedad de Peyronie provoca una curvatura del pene que puede llegar a impedir las relaciones sexuales"
Enfermedad Peyrone Causas
La causa por la cual se produce la enfermedad es desconocida. Suele deberse a una cicatrización anormal de lesiones de la capa externa de los cuerpos cavernosos del pene (cuerpo del pene).
Estas lesiones pueden ser debidas a un traumatismo intenso y agudo, como una fractura de cuerpos cavernosos, o bien debido a microtraumatismos repetidos durante mucho tiempo. Esta sería la teoría más aceptada, que explicaría el porqué de la formación de placas fibrosas en el pene.
Se relaciona también con otras enfermedades como la enfermedad de Dupuytren (que afecta a los dedos de las manos), la fascitis plantar o la esclerodermia (una enfermedad autoinmune).
No se debe confundir con la curvatura congénita del pene, es decir, hombres que tienen una deformidad o curvatura del pene desde el nacimiento. Aunque no es lo mismo, las pruebas y tratamientos son muy similares.
Enfermedad Peyronie: Síntomas
La enfermedad de Peyronie, como se ha explicado, cursa con una cicatrización anormal en el pene. Esta cicatrización provoca dolor. Esto es importante ya que la enfermedad cursa en dos fases. Una primera fase activa, en la que el dolor está presente. Y una segunda fase de cronicidad en la que deja de doler. La importancia está en abordar la enfermedad durante la fase inicial ya que es donde se puede modificar su evolución. El dolor puede tratarse mediante ondas de choque o tratamientos inyectados. En un 10% de los pacientes puede llegar a cronificarse.
Casi tres de cada cuatro pacientes con Peyronie sufrirán de un trastorno de incurvación peneana. El grado es variable y su repercusión en las relaciones también.
Otros síntomas que pueden aparecer son el acortamiento del pene y el pene en reloj de arena. El primero es consecuecnia de la curvatura mientras que el segundo se produce por la deformidad que provoca la cicatrización. La disfunción eréctil aparecerá en cerca del 50-70% de los pacientes, bien porque el dolor provoque una alteración de las relaciones o porque se cronifique el daño orgánico.
«No sólo produce una alteración física sino también psicológica»
En un estudio con hombres con enfermedad de Peyronie, el 77 % dijo que estaban afectados psicológicamente.
Esto tenía que ver con las preocupaciones sobre la apariencia y el rendimiento de la erección, la disminución de la autoestima y las dificultades en las relaciones.
Enfermedad de Peyronie: Diagnóstico
El diagnóstico de la enfermedad de Peyronie se inicia con una buena evaluación médica por parte de un profesional de la salud. De forma confidencial y siempre con la aprobación del paciente, se indagará sobre la evolución médica y sexual. Esto nos permitirá saber en qué fase de la enfermedad se encuentra.
Durante la evaluación, bien mediante fotos o mediante el test de inyección de alprostadil intracavernoso se valorará el pene en erección. Según el grado de curvatura, estrechamiento, acortamiento y erección, se optará por un tipo de tratamiento u otro.
Una herramienta útil y necesaria es la ecografía. En la enfermedad de Peyronie, como en la disfunción eréctil, se utiliza el ECO Doppler de pene dinámico (Ecodynamic). Se trata de una ecografía que se realiza tras la inyección de una medicación para generar una erección (alprostadil) .
Gracias a esta prueba, se obtienen datos muy valiosos acerca de las características morfológicasde la enfermedad de Peyronie. Además, permite predecir con bastante certeza la probabilidad de éxito de un tratamiento no quirúrgico.
Tratamientos para Enfermedad de Peyronie
Tratamiento fase aguda
Como se ha explicado, la fase aguda es cuando aparece la enfermedad y se comienza a desarrollar las alteraciones morfológicas del pene. Tiene una duración variable, aunque se calcula una media de 12 meses. En esta fase, los objetivos del tratamiento es frenar la evolución de la enfermedad y disminuir el dolor que produce.
Tratamientos orales
Aunque no existen estudios a gran escala que permitan definir con claridad si los tratamientos orales son efectivos o no para combatir la enfermedad de Peyronie, sí que hay ciertas evidencias que apoyan el uso de algunos de ellos.
Tratamientos no invasivos
El tratamiento con ondas de choque ayuda a frenar la evolución de la placa fibrótica disminuyendo por consecuencia la curva de pene y reduciendo notablemente el dolor. Este tratamiento se complementa con masajes manuales y usos de otros dispositivos como los extensores o bombas de vacío. Estos consiguen evitar la progresión de la curvatura y rectificarla, siempre que se asocien al tratamiento con ondas.
Tratamiento fase crónica
La fase crónica es aquella en la que la fibrosis ya se ha establecido y, por tanto, existe una alteración de la forma del pene. En esta fase no suele haber dolor y la enfermedad suele estabilizarse.
Tratamiento quirúrgico
La cirugía consiste en enderezar la curva del pene en erección y corregir la alteración de la forma. Existen múltiples técnicas para tratar quirúrgicamente la enfermedad de Peyronie, y no todas son válidas para todos los pacientes. No todos los urólogos tienen experiencia en la corrección quirúrgica de la enfermedad de Peyronie. Es importante que un urólogo, especialista en andrología, sea quien aconseje, explique e indique a sus pacientes la mejor técnica disponible.
Dependiendo del grado de curvatura y del tamaño del pene, el andrólogo especialista optará por realizar la técnica que más se ajuste al caso del paciente, para buscar el mejor resultado posible en cuanto a rectificación de curva y conservación de tamaño y funcionalidad.
PREGUNTAS FRECUENTES
El tratamiento vía oral aunque ayuda no parece ser suficiente para conseguir este objetivo. Algunos estudios apunta a que el tratamiento oral sumado al de la placa mediante ondas de choque podría ser de utilidad para disminuir el dolor y frenar el avance de la placa.
La necesidad de corrección quirúrgica se consensúa entre el paciente y el urólogo. En casos donde la curvatura sea pequeña y no implique consecuencias a la hora de mantener relaciones o alteraciones psicológicas, no habría que intervenir. En cambio, si hay un trastorno estético importante, si el paciente no se encuentra a gusto o si la curva es más pronunciada, se recomendará la corrección quirúrgica.
La cirugía para la corrección de la curvatura peneana no es una cirugía excesivamente compleja. Hay que valorar bien cada paciente, sus características y la mejor técnica a aplicar. Se pueden realizar cirugías con injertos o sin injertos, mediante puntos de sutura. La principal complicación es que la cirugía suele acortar la longitud del pene, por este motivo, no siempre se corrige la curvatura al completo, para evitar acortamientos excesivos. Cabe destacar que tras la cirugía los puntos de sutura pueden notarse y resultar desagradables.
Aunque es muy habitual que los pacientes en la fase aguda presenten dolor, sobre todo durante la erección, existen muchos pacientes en los cuales aparece la curvatura peneana sin notar dolor en ningún momento. Incluso algunos pacientes, durante la fase estable, pueden tener dolor al someter al pene a tensiones intensas como las que tienen lugar durante las relaciones sexuales y la masturbación.
La enfermedad de Peyronie no tiene por qué asociar otras enfermedades (disfunción eréctil, eyaculación precoz…). Aunque es cierto que muchas veces aparecen simultáneamente. Realmente, el paciente puede tener disfunción eréctil y, además, presentar una curvatura peneana. En estos casos, se debería plantear una corrección quirúrgica mediante prótesis de pene para solucionar ambos problemas.
En pacientes con enfermedad de Peyronie, las ondas de choque focalizadas sobre las zonas de fibrosis (placas) producen una importante mejoría del dolor y tienen efectos beneficiosos sobre la erección y sobre la evolución de la enfermedad. Diferentes estudios han demostrado que los pacientes tratados con ondas de choque presentan una mejoría significativa con respecto a los pacientes tratados con placebo (simulación del tratamiento).